Si
bien ya es un hecho los escándalos y abusos cometidos que empleaban los mismos
jerarcas del catolizáoslo puro. Este ya pasó a ser un escándalo a nivel
nacional e internacional y es que los abusos empleados por los miembros
eclesiástico dejarían de pasar desapercibidos.
La crisis mundial que vive la iglesia católica y especialmente la chilena ya trascendió fronteras llegando al mismo Vaticano. Lugar en donde el Papa Francisco salió a declarar y a condenar los hechos cometidos por miembros de su iglesia. Hechos que tiempo después desencadenarían una de más mayores crisis de los últimos tiempos.
Tras la visita a Chile del sumo pontífice del catolicismo el Papa Francisco, la cual no estuvo ajena a las polémicas por las declaraciones del pontífice en la cual pide pruebas a las víctimas abusadas y llama a no creer todo lo que se dice de la iglesia en Osorno, todo esto por las acusaciones en contra del obispo Juan Barros. Desde ahí se comenzaron a destapar un sinfín de hechos que ya venían desde hace muchos años. Encubiertos principalmente por los capataces y el arzobispado de la iglesia.
Los abusos cometidos por Karadima hace algunos años atrás ya no eran simples acusaciones carentes de pruebas, sino que comenzaron a ser un hecho que abrió las puertas a una ola de abusos cometidos por párrocos de la iglesia y junto a ellos comenzaron a aparecer los nombres de los curas involucrados, que en poco tiempo comenzarían a asombrar al mismísimo líder del catolicismo en Roma. El cual mediante una carta salió a pedir perdón a todas las víctimas que sufrieron abuso de poder y sexual por parte de ministros de la iglesia.
Y es que las denuncias de abusos de poder, conciencia y sexuales llegaron hasta el mismísimo Estado Vaticano, lugar en donde el Papa se reunió con 33 obispos auxiliares y eméritos chilenos, muchos de ellos acusados de encubrir las pruebas y de dar falsas declaraciones a los hechos que ocurrían dentro del arzobispado. Posteriormente a ello se revelarían las conclusiones del informe de la visita al país del cardenal Charles Scicluna el cual junto al oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Jordi Bertomeu, iniciaron un total de 64 entrevistas para recopilar antecedentes sobre la situación del obispo de Osorno Juan Barros.
De esta manera el Papa Francisco recibe de manera individual en Roma a José Andrés Murillo, Juan Carlos Cruz y James Hamilton. En la reunión le dan a conocer más detalles y dejan entrever que el papa sabe más de los que los obispos creen.
Pero entre los abusos cometidos por el ex párroco de El Bosque Fernando Karadima, se encuentran cinco sacerdotes abusados quienes al igual que las otras víctimas se reunieron con el Papa para relatarle su experiencia a manos del ex párroco.
Luego de unos días de la reunión con los obispos chilenos, de manera sorpresiva y nunca antes vista, todo el obispado de Chile deciden poner a disposición su cargo y le mandan una carta formal al Papa para que apruebe su renuncia.
No cabe dudas que este es el mayor escándalo a nivel mundial que golpea y remece a la iglesia católica, golpeando directamente a la fe de los feligreses, ya que nadie se esperaba un suceso así de parte de los encargados de llevar la palabra y la misericordia. Esto deja un vació irreparable para muchas personas abusadas por miembros de la fe cristiana y pone en tela de juicio el futuro del catolicismo.
Ya no es sorpresa encontrar misas vacías, encontrar también menos niños que asistan a catequesis, todo esto por el temor que sienten los padres al dejar a sus hijos en manos de curas que en vez de enseñarles la palabra ocupan su poder para abusar de los más débiles y desvalidos.
Testimonios de estos hay muchos, cada vez la gente pierde la fe y el respeto hacia los miembros eclesiásticos de la iglesia católica, muchos de ellos ahora optan por no confesarse con un padre y relatan que cada vez pierden las ganas de ir a una iglesia. Si bien existe ya un déficit en cuanto a seminaristas que asuman posteriormente un cargo en una diócesis este problema se verá en su punto más álgido en unos pocos años más ya que como se mencionaba anteriormente la fe, el respeto y la falta de vocación hacen entrever un futuro abismante y desgarrador para la iglesia católica, ya que cada vez pierde más fieles.
Podemos encontrar relatos de miembros de las actual iglesia pidiendo a gritos que se sancione de buena manera a los curas que cometieron abusos, palabras que hacen ver la desesperación que hay en estos momentos en la iglesia y que prácticamente envuelve a todos, muy pocos se salvan dicen ya que todos son encubridores al tener noción y conocimiento de las atrocidades que se practicaban con la sotana puesta.
Junto a la nueva restitución del arzobispado y con nuevos miembros a la cabeza de esta, se espera que se logre un renacimiento de la fe, que claramente la iglesia se tendrá que encargar ahora de ir en busca de los files que perdió por tal escándalo, los roles se invirtieron y la tarea se complejizó para los encargados de llevar la fe y la esperanza. Un camino que sin dudas estará exento de obstáculos y barreras que deberán sortear los líderes del catolicismo.
No se sabe a ciencia cierta cuánto tardará o si realmente la iglesia pueda salir de esta crisis que la envuelve en un agujero negro que pareciera a simple vista no tener retorno. Lo único cierto es que el tiempo dirá si este fue el fin de una de las religiones más poderosas a nivel mundial o si solamente fue una crisis que era necesaria para cambiar ciertos hábitos y doctrinas que ya no estaban funcionando. Podrá el sumo pontífice líder en Roma resolver y levantar de las ruinas al catolicismo.
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